• La espuma de los jueves / escritura creativa

DESDE EL CUERPO

Actualizado: feb 23


El cuerpo humano es hipnótico. Su presencia siempre poderosa, su movimiento o desnudez nos atrapa como espectadores y nos conecta a nuestra esencia como protagonistas. Todo el mundo tiene un cuerpo. Él nos da forma y nos contiene. Él también nos escribe.

Recurrimos a la escritura con urgencia en tiempo de crisis, con rapidez y desorden, a calambrazos o impulsos. Escribiendo nos conectamos al cuerpo desde el inconsciente y establecemos conexiones con vísceras, corazón o cabeza, por eso lo escrito suena diferente según bailemos o golpeemos con una u otra parte de él. Seguimos ritmos distintos porque no nos sentimos igual.


Escribir, como moverse, ejerce siempre resistencias que se desarrollan pronunciando frases hechas para evitar hacerlo. «No tengo tiempo» y «No sé» son quizá las más utilizadas por la mayoría cuando a lo mejor la excusa que subyace en todas es: «Si no escribo, no me expongo, no me muestro». El resultado es que no activamos el cuerpo y seguimos habitando espacios invisibles con la creencia de que nada de lo que podríamos contar tendrá ningún valor literario. ¿Cómo salir de dudas? ¿Cómo saberlo?


Toda historia bien narrada tiene en sí misma un valor, por eso este taller de escritura bucea en el material narrativo que todas y todos tenemos para sacarlo de esa memoria que reposa en el cuerpo y a menudo deriva en olvido. Escribimos, repasamos, corregimos y "pulimos" la vida para plasmarla en el papel de la mejor forma posible. Escribir desde el propio cuerpo hacia los demás. Hacia los cuerpos ajenos.


#PROPUESTA
Para preparar esta propuesta comenzaremos por hacer dos listas: Enumera las partes de tu cuerpo que más te gusten en la fila de la izquierda y las que menos en la de la derecha. Puedes contar por escrito (solo para ti ) por qué no te gustan esas zonas y qué conflictos te generan en el presente o generaron en el pasado. Comprobarás que las listas no son cerradas y que hay partes que han fluctuado de un lado a otro según tus etapas vitales.
A partir de ahí os propongo: ¿Y si narrara una historia sobre ti alguna de esas parte de tu cuerpo? ¿Qué contaría? ¿Qué podría ella contar? ¿De qué manera habla? ¿En qué tono?

Manos a la hoja. Por cierto, mira tus manos, esas con las que escribes, ellas también son cuerpo.

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