• La espuma de los jueves / escritura creativa

Matilda



"Matilda" fue un regalo de Navidad en uno de los talleres de escritura que imparto. Hacemos de media dos; fin de año y fin de curso, amén de algún otro adjetivado como "pobretón" en el que nos desprendemos de títulos que no deseamos guardar por lo que sea. Matilda, como decía, no solo llegó porque yo la había pedido (sí, también hacemos listas de deseos para evitar que los libros acaben siendo pasto de los amigos-invisibles-pobres) vino, además, acompañada de los "Relatos completos" de su autor, el indispensable Roald Dahl. Ya veis que, pese a todo, siempre nos llevamos sorpresas y mi añoradísima Pía, mi benefactora aquella vez, para eso se las compone sola.


Matilda Wormwood, la protagonista, es una niña de cinco años con una inteligencia superior a la media que vive con un padre y una madre que la ignoran y desprecian. Su padre es un estafador que trabaja todo el día en una empresa de venta de coches de segunda mano mientras su madre, cuya única aspiración en la vida son la belleza y el lujo, se pasa las tardes en el bingo. Lo que en Servicios Sociales llamarían "familia desestructurada" vamos. Así es como la pequeña llega sola a la biblioteca por primera vez (no suele darse esta suerte pero cuando se da es una bendición para las criaturas) y, sin saber leer, aprende gracias a la señora Phelps, la bibliotecaria, que se encargará de recomendarle listas de libros tan inusuales para su edad como "Nicolas Nickleby" de Charles Dickens, "Oliver Twist" de Charles Dickens, "Jane Eyre" de Charlotte Brontë y "Orgullo y prejuicio" de Jane Austen.


Que haya paridad en este pequeño listado (dos libros escritos por hombres y dos libros escritos por mujeres) no es casualidad pese a que la lista de títulos es mayor y, claro está, haya en ella mayoría de escritores, porque Matilda es una preciosa historia que habla de la dificultad de una niña que, por ser niña y no niño, como su hermano Mike, no es valorada ni tenida en cuenta. Así, a lo largo de la historia, Matilda dirá cosas como esta tras haber leído "El viejo y el mar" de Ernest Hemingway:


El señor Hemingway dice algunas cosas que no comprendo (...) Especialmente sobre hombres y mujeres. Pero, a pesar de eso, me ha encantando. La forma como cuenta las cosas hace que me sienta como si estuviera observando todo lo que pasa.

Y, la verdad, es que Hemingway hace exactamente eso.


El padre de Matilda es un ignorante y un machista. La madre de Matilda, también. Al igual que ocurre con la directora del colegio al que acude la niña, la señorita Trunchbull, una mujer odiosa que maltrata a los niños y niñas por el simple hecho de serlo. Para la directora, la niñez es una abominación que debe pasar cuanto antes y la enseñanza se ha de basar en el miedo y la memoria, sin estimular ni desarrollar las capacidades que, a estas edades, niños y niñas tienen.


También hay personajes que cuidan y ayudan a la pequeña Matilda, como la señora Phelps que la enseña a leer y a elegir buenas lecturas, y su profesora, la señorita Jane Honey, que advierte desde el primer día la fantástica capacidad intelectual de la pequeña. Todas son mujeres independientes que ayudan a Matilda a serlo también. Es lo que se conoce como sororidad, hermandad entre mujeres que se apoyan sin rivalidades.


Por lo demás, que no es poco, Matilda es un cuento en el que la magia hace acto de presencia ante la admiración de quienes lo leen. Matilda es la infancia, la inocencia, el ansia de saber y conocer, la igualdad, la bondad, la picardía y, por encima de todo, la capacidad de mirar alrededor con inteligencia para discernir entre lo que es justo en la sociedad y lo que no lo es.

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