• La espuma de los jueves / escritura creativa

PARKER Y HIGHSMITH

Actualizado: feb 23


Tras el largo descanso veraniego toca volver a la vida civil. Escribir no es algo de lo que una se tome vacaciones, hablo de mí, porque no siempre es algo de lo que podamos desconectar —al menos no de manera tan prolongada—, sin embargo me consta que mucha gente de mis talleres pierde la rutina de traspasar sus historias al papel durante los meses de julio y agosto y, como no se sienten achuchados por los plazos, es muy común bajar el ritmo. Una de las cosas bonitas de mis septiembres es recibir llamadas, correos electrónicos o whasapps preguntándome que cuándo y dónde comenzarán de nuevo las clases. Con algunos grupos tengo el placer de reunirme el año escolar completo pero con otros solo estoy unos meses o semanas. Esta propuesta es para desempolvar bolis y estrenar libretas, y va para quienes tienen que esperarme un poquito más allá de octubre. Así volvemos a poner en marcha la maquinaria compleja que comprende la escritura de ficción y que implica, como cantaban Los Panchos, "Alma, corazón y vida".

Esta propuesta trabaja los roles de género femeninos y empieza con lectura —podemos no escribir en verano pero no podemos no leer—. Después el turno es vuestro; de todos y todas las talleristas presentes, pasadas y futuras.


Si pasas por esta web de visita y nunca has participado en un taller tienes aquí una invitación a probar. Si la propuesta te sugiere algo, lo que sea, escribe y a ver qué tal.

«Colgando de un hilo» de Dorothy Parker

Una autora que os recomiendo, tratando como vamos a tratar en esta entrada los roles y estereotipos femeninos, es Dorothy Parker. Perdió muy joven a toda su familia y empezó a ganarse la vida escribiendo relatos y poemas que publicaba en revisas como Vogue o Vanity Fair. Se convirtió en una prolífica periodista, cuentista, poeta, dramaturga y hasta humorista del Nueva York de su época, todo el siglo XX pasó por ella. Se casó tres veces y vivió romances escandalosos mientras bebía, escríba, bebía y escribía.


Los relatos de Dorothy (16 contiene el libro Colgando de un hilo) tienen como denominador común la denuncia del limitado papel de la mujer en la sociedad americana de los años veinte y treinta. No refleja en sus historias a heroínas que rompen moldes, todo lo contrario, Parker pone la lupa de su pluma sobre la realidad más íntima de la pareja, escribiendo historias sin belleza, sin ideales, con franqueza y de formas a veces muy dura. No hay que pasar por alto el hecho de que, salvando los cortafuegos de la censura de McCarthy y sus listas negras (de las que ella formó parte), habló sobre el aborto propio y ajeno, en varios de sus escritos y ese es un tema que aún hoy en día sigue siendo tabú. Aconsejo en especial la lectura del relato “La llamada telefónica”, donde un mujer espera la llamada de un hombre. Lo brillante de este cuento no es "la imitación realista de la lógica femenina, sino el punteo exhaustivo de todos los mandatos con los que esta protagonista cumple a lo largo de la narración". La confianza en un destino, el hombre que no llora, el rencor, la revancha preparada, la justificación de los actos del "otro" y la vuelta a los roles prefijados. El cuento hace que nos preguntemos: ¿Es casual que todas las mujeres hayamos sufrido ante el teléfono alguna vez? ¿O estamos predestinadas por una historia común y los genes? En “Una rubia imponente”, relato ganador del premio O. Henry, Dorothy expone el testimonio de una mujer que en apariencia (es rubia e imponente) tiene"todo para triunfar" pero acaba siendo una víctima adicta al alcohol. (Nótese la ironía)


“Las mujeres de Dorothy van directas al dolor en un camino que ellas mismas adornan con flores y cimientan con piedras. No tienen final feliz porque no son capaces de escapar a los roles para los que han sido educadas”.

«Pequeños cuentos misóginos» de Patricia Highsmith

Son 17 relatos cortos, muy cortos, en los que las mujeres son protagonistas absolutas. Las historias que caricaturizan los arquetipos femeninos y sus roles. Las mujeres aparecen como víctimas, pero víctimas de las tradiciones y la sociedad. También son víctimas de ellas mismas. Presas de su propio machismo, de su ignorancia y del conformismo en su papel tradicional. Patricia Highsmith es crítica, sarcástica, mordaz y hasta cruel, es cierto, pero esta misoginia no debe entenderse solo como una aversión a las mujeres sino como un retrato sociológico, una llamada de atención sobre la naturaleza autodestructiva de estos tipos de mujer y de una sociedad, hombres incluidos, hipócrita y machista. Para seguir leyendo a Patricia Highsmith, que supo captar como pocas la psique de los personajes a través de sus defectos, motivos, fallos e incluso delitos, os dejo un par de recomendaciones que os van a sonar mucho: Extraños en un tren (Cuyo argumento fue inmortalizado para el cine por Alfred Hichcock) y El diario de Edith (Una mujer, ama de casa, madre y esposa, empieza a escribir un diario para escapar de su rutina).

Si quieres aprender a dimensionar personajes complejos y a manejar el suspense en tus historias, Patricia es tu escritora.

#PROPUESTA: ESCRIBIR Y DECONSTRUIR*

Escribe un relato siguiendo las siguientes pautas: A. En el libro de Patricia Highsmith hay varios tipos de mujer caricaturizados y llevados al extremo. La enferma o encamada, la coqueta, la paridora, el ama de casa, la ñoña, la víctima, la perfeccionista, la evangelizadora, la suegra. Todos los roles sirven y pueden darte juego a la hora de ponerlos a"actuar"y pasarlos por la trituradora. Elige uno de ellos, o toma cualquier otro que aquí no aparezca pero tú conozcas, y escribe un relato.

B. Como hacen Highsmith y Parker, pon el foco y la atención en esos papeles tradicionales y rancios que las mujeres desempeñamos según los dictados sociales. Puedes utilizar también la caricatura, el sarcasmo o la ironía para tu historia. Vamos a romper el saco de los estereotipos y las paredes de "lo tradicional" para tener así más espacio libre sobre el que poder construir nuevas historias de mujeres, libres de corsés y ataduras.

*La idea de deconstrucción se emplea en el terreno de la filosofía y de la teoría literaria con referencia al acto y el resultado de deconstruir. Este verbo, que procede del vocablo francés déconstruire, alude a desmontar, a través de un análisis intelectual, una cierta estructura conceptual. El concepto de los roles femeninos y los estereotipos que de ellos tenemos necesita deconstruirse, desmontarse mediante un análisis del mismo para volver a rehacerse y construirse desligado del aspecto subordinado y negativo que todo "lo femenino" arrastra en una sociedad androcéntrica (con el hombre en el centro y medida de todo) y patriarcal.

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